¿La obsolescencia programada de quién es culpa?

Serge Latouche, economista e impulsor del movimiento sobre la teoría del decrecimiento  hizo una crítica a la sociedad del consumo por la cultura  del comprar y tirar y propuso como solución producir y consumir menos.

obsolescencia programada

Según Latouche hay tres tipos de obsolescencia programada: la técnica, determinada por los avances tecnológicos que hace que muchos productos se queden obsoletos, la inducida por la publicidad y el marketing para renovar constantemente productos y comprar el último modelo y finalmente la obsolescencia programada propiamente dicha que llevan a cabo las industrias para reducir la vida útil de los productos y conseguir vender más.

¿Pero, quién es realmente el culpable?

La verdad es que los consumidores y las industrias tienen culpa por igual. A las empresas no les interesa vender productos duraderos: ropa diseñada para que pase de moda, baterías hechas para no durar, componentes electrónicos sin recambios, productos sin garantías, fechas de caducidad impuestas por el fabricante, incompatibilidad de determinados equipos de software pero nosotros como consumidores tampoco le damos mucha importancia. Somos nosotros los que no demandamos durabilidad porque lo que preferimos es cambiar y escoger nuevos productos constantemente.

Como consumidores no sabemos realmente el poder que tenemos: nadie nos obliga a comprar, podemos  decidir si prestar o no atención a los anuncios publicitarios, podemos presentar denuncias y castigar determinadas empresas por malas prácticas, podemos influir con opiniones y comentarios a otros consumidores, podemos elegir la empresa con quién confiar, podemos exigir información acerca de la fabricación del producto que compramos… pero por lo que se ve no estamos por la labor de que la cosa cambie. Si queremos tener el último producto lanzado al mercado lo difícil es que las cosas duren. Un ejemplo lo encontramos en las videoconsolas Nintendo que desde que lanzó al mercado su primer modelo, año tras año ha vendido nuevas consolas con mejores versiones.

¿Somos los consumidores los que ponemos fecha final a los objetos que compramos?

Incitados y seducidos por las campañas publicitarias decidimos cuando deben ser renovados y sustituidos por otros más modernos. Esto sucede sobretodo en la telefonía móvil, cuando empresas como Apple, Samsung año tras año venden nuevos productos con supuestas mejoras técnicas: mejor cámara, batería más duradera, pantalla más grande, mejor conexión a internet, mayor seguridad, etc y como consumidores decidimos cambiar de teléfono por el más reciente a pesar de que el anterior todavía funciona perfectamente y no ha superado ni siquiera los dos años.

¿Qué podemos hacer como consumidores?

la obsolescencia programada

Productos que duren para siempre existen, lo que pasa es que no interesan, por este motivo gran parte de la solución pasa por los consumidores. Si las empresas no hacen nada para respetar el medio ambiente, debemos ser nosotros los consumidores los que tomemos la iniciativa y nos preguntemos qué podemos hacer para contribuir a poner solución a la obsolescencia programada.

Aquí va una lista:

  1. Evitar comprar productos de mala calidad y de usar y tirar
  2. No dejarnos llevar por el impulso en el momento de comprar
  3. Exigir mayor calidad
  4. No guiarnos por tendencias ni modas
  5. Saber exactamente qué necesitamos
  6. Adquirir productos de empresas socialmente responsables
  7. Comprar productos locales
  8. Solicitar información acerca de los materiales de fabricación
  9. Reciclar, reducir y reutilizar

Si quieres saber más acerca  de la obsolescencia programada aquí tenéis un documental muy interesante:  Comprar tirar comprar “ la historia secreta de la obsolescencia programada”

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